¡Vamos a desarmar, no a desbaratar! google-site-verification=N046zZ8T9XqiiEqTpFb0x2nmLN617m-bgLe9xGTlBh8



Jerónimo Arango, estudiante del Cibercolegio UCN.

¡Vamos a desarmar, no a desbaratar!

La frase que encontramos en el título es usada por la docente de tecnología para iniciar la clase. ¿Qué vamos a hacer? En esta oportunidad los estudiantes debemos traer un artefacto tecnológico en desuso; todos lo vamos a desarmar para comprobar el funcionamiento de algunas piezas; mientras hacemos este proceso respondemos a algunas preguntas y registramos el paso a paso con algunas fotografías.

Compartimos el relato del estudiante Jerónimo Arango Henao, quien no solo plasma sus percepciones, sino que hace todo un recorrido técnico e histórico sobre su artefacto tecnológico, describiendo de una manera dinámica y divertida de su exploración a través del proceso de desensamblado:

La Nintendo 64 trajo consigo muchas revoluciones, una de ellas siendo su control, este fue el primero hecho para videojuegos 3D, pero no estamos en clase de historia, estamos aquí para ver cómo es este mítico control por dentro.


Control de Nintendo


Este es el control por el frente, tiene un diseño extraño comparado con los modernos, pero en su época fue una revolución. En la parte posterior tenemos varios tornillos, simplemente debemos retirarlos y con esto tendremos acceso a los mecanismos internos del control.

Aquí lo tenemos en toda su gloria; lo primero que notaremos es la propia placa, y todas las diferentes cosas adheridas a esta.


Control de Nintendo


De todas, la que más destaca es la pieza gris con azul, la cual, como podemos ver, está dividida en 2; primero enfoquémonos en la parte gris.


Control de Nintendo


Podemos ver que la famosa pieza gris es en realidad el Joystick. Dentro de esta están todos los mecanismos que lo hacen funcionar, pero ¿qué es exactamente esa misteriosa pieza azul?

Esta pieza es el mecanismo de el botón Z, y, hablando de botones, veamos un par de ellos:

Control de Nintendo


Aquí podemos ver que en realidad los botones son simples pedazos de plástico sin ningún tipo de mecanismo complejo, solo sirven para simplificar el proceso de hacer un comando. En realidad, al presionar un botón lo que pasa es que este presiona el pequeño mecanismo, el cual le manda una señal al circuito, y este, a su vez, manda al circuito principal; luego, se envía a la consola en sí. Este proceso se repite cada vez que haces algún comando en un juego, nunca subestimes a la tecnología, aunque sea del año 1996. ¡Ay!, me distraje un poco, bueno, continuemos.

Control de Nintendo


Aquí tenemos el propio cable, lo curioso es que este está doblado, más que todo para darle espacio a el puerto de expansión, pero este no es relevante a el tema, así que prosigamos…

Control de Nintendo


Aquí está la parte de atrás del control, donde se encontraban los tornillos. Esta parte no tiene electrónicos, simplemente sirve como carcasa.

Control de Nintendo


Aquí tenemos otro vistazo a la parte posterior del control. Y con esto concluimos nuestro recorrido por los múltiples mecanismos y demás de este mítico control, el cual sirvió como base para todos los controles modernos. Pero, antes de irnos, ¿qué tal si vemos algunas cosas extra no relacionadas con el control?

Control de Nintendo


Aquí esta la famosa Nintendo 64, una completa revolución para su época, y aunque hoy en día un celular promedio es 100 veces más potente que esta consola, su historia y legado la hacen de ella una gran consola, y una que merece la pena si tienes el dinero y dedicación para conseguirla.

Control de Nintendo


Los más atentos habrán notado que en la consola estaba una especie de aparato, a estos se les llaman cartuchos, y eran el formato estándar hasta que los discos se volvieron mas populares debido a sus precios de producción más bajos y mayor almacenamiento.

Y, para los más curiosos, aquí esta la consola sin cartucho, otra vez, una absoluta belleza de consola. Y bueno, hemos finalizado este divertido viaje al pasado, espero les haya gustado mi presentación.

¡Adiós!
Escrito por: Jerónimo Arango Henao
Docente de tecnología: Janneth Flórez Álvarez


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