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Mujer con un audífono y un fondo de connotación tecnológica.

«Miniprosumidores: una aventura con TIC»

Los estudiantes del Cibercolegio día a día están sumergidos en un ecosistema digital, en el cual se comunican y realizan diferentes actividades por medio de artefactos digitales y uso de la Internet. En múltiples ocasiones, los estudiantes deben subir sus producciones y/o creaciones a la web ya sea en plataformas educativas externas o en redes sociales, esta acción convierte a los estudiantes en creadores de contenido digital; siendo conscientes de esto, la coordinadora de Homeschooling Janneth Flórez y la coordinadora de Investigación Alejandra Peláez, desarrollan una estrategia didáctica denominada «Miniprosumidores: una aventura con TIC».

El término prosumidor es una combinación de dos palabras: productor + consumidor. Este término implica dejar a un lado el rol pasivo de consumir información únicamente y adoptar el rol activo que favorece la producción de nuevo contenido y gestión de conocimiento a partir de la información de consumo. Pero, ¿por qué es una estrategia didáctica innovadora si son actividades que los estudiantes realizan constantemente? Podríamos afirmar que la mayoría de estudiantes del Cibercolegio son Prosumidores pero de una manera inconsciente, muchos elementos de nuestro entorno no se visibilizan porque recaen en la obviedad de la cotidianidad. Al hablar de la producción/creación de contenido en clase, los estudiantes asumen su rol de prosumidores conscientemente esto obliga a repensar el concepto que tienen sobre las Tecnologías de la Información y la Comunicación, ya no son simples herramientas o recursos que se utilizan para cumplir con una actividad académica, sino que se convierten en mediaciones que facilitan el cumplimiento de un propósito relacionado con el entregable de la clase, pero al mismo tiempo con la responsabilidad que implica el saber que otras personas van a consumir la información que se está compartiendo.

Esta experiencia ha permitido que estudiantes entre 7 y 10 años desarrollen no solo las competencias relacionadas con la asignatura de Tecnología e Informática, sino también competencias del siglo XXI, como pensamiento crítico, habilidades comunicativas, creatividad, colaboración, todo esto transversalizado desde el componente ético. Los resultados de la implementación de esta experiencia han sido muy positivos hasta el punto de convertirla en una de las dos finalistas a llevarse el Premio Iberoamericano Eduteka, que premia las experiencias significativas con el uso de TIC. ​


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