Niños en un escenario frente a muchas personas adultas.

Formándonos en el IV Seminario Internacional en Neuroeducación y XIX Encuentro de Educación Infantil

Construyendo entornos educativos más humanos

El sábado 8 de septiembre de 2018 en el Colegio la Enseñanza se llevó acabo el IV Seminario Internacional en Neuroeducación y XIX Encuentro de Educación Infantil, con la participación de panelistas nacionales e internacionales. Desde Comfama, la capacidad de Educación que se empieza a reconfigurar, quiere establecer una relación directa con los colegios afiliados a la Caja, con el objetivo de aportar al mejoramiento de la calidad de la educación a través de diferentes estrategias, por lo cual, se dio la oportunidad de participación a este espacio a tres docentes y la coordinadora del Programa Primaria Incluyente. Para este encuentro se inició con la expositora Anna L. Campo de nacionalidad brasilera y Directora General de CEREBRUM, presidente de ASEDEH. Su ponencia se basó en la base neurobiológica de nuestros comportamientos, emociones y relaciones interpersonales, resultando de suma importancia entender que las emociones, los comportamientos y las relaciones interpersonales se encuentran interrelacionadas, la variación es uno de estos aspectos que generan modificaciones en los demás, de esta manera, es innegable el poder de la relación de las emociones.

Durante muchos años, las emociones han sido posicionadas en el espectro subjetivo del estudio del ser humano, sin embargo, en los últimos años, el paradigma ha cambiado, dándole un mayor protagonismo a esta e incidencia en el desarrollo del ser humano. Las emociones, comportamientos y entornos educativos como el salón de clase se convierten en un ambiente de emociones que brotan de diferentes fuentes, que se experimentan todos los días y que alcanzan a todas las personas allí presentes.

La presencia de las emociones es tan marcante que puede cambiar la alegría de aprender, la ansiedad frente a lo desconocido, el miedo a los exámenes, el placer de trabajar en equipo, cada día tanto profesores como estudiantes están siendo desafiados a enfrentar situaciones que involucran elevados componentes emocionales que de una u otra forma los obliga a regular sus emociones con frecuencia.

La Dra. Claudia C. Restrepo PhD en neurociencia de la Universidad de Ámsterdam y de nacionalidad Colombiana, reconoce la educación como aquella donde las acciones educativas y de crianza, van enfocadas a que las emociones del niño, sean lo suficientemente positivas, para aumentar las conexiones entre las neuronas. De esta función, dependerá aprender más y mejor, manifiesta que en la neuroeducación confluyen todos los entornos que rodean al niño, la familia, sus amigos, la alimentación, la cultura, los profesores y adultos significativos y el ambiente escolar. Como anota la doctora Claudia «Educar no es otra cosa que apoyar al niño en su desarrollo cerebral, para que algún día ese cerebro le permita ser autónomo, conseguir sus metas y sentirse bien consigo mismo».

En esta labor la familia juega un papel importante, los padres ayudan a formar proporcionando ambientes amorosos, cálidos y comprensivos; si no se logra hacer este ejercicio se podría afectar negativamente el comportamiento en los niños. De la familia dependerá de manera significativa el desarrollo de la creatividad en los niños, que les permita ser seres humanos emprendedores, que logren encontrar soluciones a las situaciones diarias que les ofrece la vida para resolver situaciones problemas en su día a día.

Este espacio formativo permitió la cualificación de conocimientos a los profesionales y reafirmar la importancia de desarrollar y trabajar las emociones de los estudiantes como base central de formación, haciéndonos así cada día la invitación de propender por la educación con sentido humano.

Integrantes del programa Primeria Incluyente en un auditorio.


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